‘Gastroescopeta’ nacional y alegrías a cuatro manos

Vuelvo de Londres, de vivir el 30 de abril una fiesta mediática de la cocina internacional, The World’s 50 Best, y de compartir con las figuras culinarias del mundo su alegría por estar en el mapa de la fama, y me encuentro con la gastroescopeta nacional. Resulta que no soy una periodista que cubre una información de actualidad para un periódico. Soy una groupie, he jugado en un circo y, según algunas fieras, tengo carné de manipuladora de noticias. Para seguir alimentando ese (des)prestigio de que los españoles practicamos el deporte de la envidia nacional, perdemos el tiempo quemando el triunfo ajeno y dinamitando logros. Si no ganamos, no vale.

Juan Mari y Elena (premio Veuve Clicqot a la mejor cocinera del mundo), en Londres.. / R. R.

Con sus errores y aciertos, las guías y las listas benefician a quienes en ellas están y animan un negocio para el que nunca sobran bocas y bolsillos de gastroturistas. Joan Roca y Andoni Luis Aduriz hablaban de ello en El País en 2011, cuando El y llegaron a las posiciones 2 y 3 de la lista Restaurant (que ahora repiten, como repite , del “hijo de elBulli René Redzepi). “Nuestro enemigo es la ignorancia”, decían. Saben que todas las calificaciones de listas y guías son subjetivas, pero también que no son la biblia y que las hogueras de las vanidades gastronómicas son de difícil digestión.

Joan Roca y Andoni Luis Aduriz, en Londres. / R.R.

Josep Roca y Alex Atala. / R.R.

Los premios vienen bien y los reconocimientos de unos influyen en otros. ¿Tanto cuesta alegrarse del triunfo ajeno? Si los directores de cine que no ganan Oscars perdieran el tiempo en fulminar el sistema de premios y a quienes los ganan no rodarían películas. Tenemos la suerte de tener tantos buenos en España que llenaríamos no sólo los 50 mejores restaurantes sino los 100 de la dichosa lista Restaurant (los que aparecen al principio o al final y los que no, los que tienen estrellas Micheliny los que ven año tras año cómo se las regatean).

Ferran Adrià, entre el público de la gala de los 50 Mejores Restaurantes del Mundo.

Menos mal que entre tanto tiro al aire y tanta falsa fisura entre fogones, hemos tenido alegrías y muestras de que compartiendo se vive mejor. Gastón Acurio y Quique Dacosta oficiaron en Madrid (en Astrid & Gastón) una exquisita ceremonia gastronómica, Cebiche a 4 manos, donde fundieron lo mejor del Mediterráneo y del Pacífico, la hermandad de tierras y filosofías del sabor a ambos lados del Atlántico.

Gastón Acurio y Quique Dacosta, preparando su cebiche a 4 manos. / R. R.

La cena fue más hermosa de lo que un tuit y una foto pueden reflejar, y los cocineros disfrutaron tanto como los comensales.

Cebiche de erizos y ventresca de caballa en 'rompepiedras', de Quique Dacosta. /R.R.

Y menos mal que cientos de cocineros y personal de sala (reivindicando con sensibilidad y orgullo su propia revolución en el restaurante) demostraron en la 8ª Asamblea de Euro-Toques celebrada en Madrid (con unos simbólicos brotes verdes en el jardín vertical del Caixa Forum) que al toro de la crisis se le doma con sensibilidad, imaginación, excelencia y compañerismo. Ahí estaban tan alegres y abrazadores, intercambiando impresiones y poniéndose al día de proyectos, Subijana, Arzak, Joan Roca, Aduriz, PacoTorreblanca, Firo Vázquez, Mario Sandoval, Jesús Sánchez, Francis Paniego, Fernando del Cerro, Joaquín Felipe, Adolfo Muñoz… y muchos otros (más de 300). Hasta el Príncipe de Asturias recordó en su discurso que si la gastronomía funciona, el negocio turístico-económico-cultural también progresa. “Sencillez, por favor, sencillez”, clamó en su mensaje Pitu Roca.

Ya no tengo palabras. Solo fotos.

'Cebiche del Pueblo' con pescado y marisco, de Gastón Acurio. / R.R.

Asamblea de Euro-Toques 2012 en Madrid. /R.R.